1. Comprueba el IMEI del móvil
El IMEI es el número que identifica de forma única a cada móvil, y es tu primera herramienta para comprobar que el equipo es legítimo. Puedes obtenerlo marcando *#06# en el teclado de llamadas, o consultándolo en Ajustes → Información del teléfono (en Android) o Ajustes → General → Información (en iPhone). Una vez lo tengas, compáralo con el número que aparece impreso en la caja original o en la factura de compra, si el vendedor conserva alguna de las dos. Si los números no coinciden, si el vendedor no tiene documentación alguna del móvil, o si se muestra evasivo cuando le preguntas por ello, es mejor desconfiar y buscar otra oferta.
2. Descarta que esté bloqueado por robo o financiación pendiente
Con el IMEI a mano, el siguiente paso es comprobar que el móvil no esté reportado como robado ni tenga financiación pendiente de pago. Muchas operadoras españolas permiten consultar el estado del IMEI desde su propia web, y también existen servicios independientes como imei.info donde puedes introducir el número y ver información básica del dispositivo. Ten en cuenta que si el móvil se compró a plazos y el anterior propietario deja de pagar las cuotas, algunas operadoras pueden bloquear el equipo de forma remota aunque tú ya lo hayas comprado, así que pregunta también directamente al vendedor si el móvil está totalmente pagado.
3. Revisa el estado de la batería
La batería es una de las piezas que más se desgasta con el uso, y sustituirla tiene un coste que conviene tener en cuenta al negociar el precio. En un iPhone puedes consultar su estado real en Ajustes → Batería → Estado y carga, donde se indica la capacidad máxima respecto a cuando era nueva; por debajo del 80% ya se nota una autonomía bastante más corta. En Android no hay un menú tan directo, pero puedes marcar el código *#*#4636#*#* para acceder a información de la batería, o instalar una app de diagnóstico como AccuBattery para ver su estado de salud. Pide al vendedor que te deje comprobarlo antes de cerrar la compra.
4. Comprueba que no tenga cuenta vinculada y revisa el estado físico
Uno de los problemas más frecuentes al comprar de segunda mano es que el móvil siga vinculado a la cuenta de Google o de iCloud del anterior propietario, lo que activa un bloqueo de activación y puede dejar el equipo inservible en cuanto lo reinicies. La forma más fiable de comprobarlo es pedirle al vendedor que haga delante de ti un restablecimiento de fábrica: si al terminar el móvil pide la contraseña de una cuenta que no es la tuya, no debes comprarlo. Aprovecha también ese momento para revisar la pantalla en busca de arañazos, píxeles muertos o manchas, probar los botones físicos de volumen y encendido, comprobar la cámara y el altavoz, y verificar que carga con normalidad.