1. Por qué el wifi no llega bien a algunas zonas de casa
El wifi es una señal de radio, y como toda señal de radio pierde fuerza cuanto más lejos viaja y cuantos más obstáculos encuentra por el camino. Esto explica por qué una habitación al fondo del pasillo o una planta distinta a la del router suelen ir peor que las zonas cercanas.
- Distancia: cuanto más lejos esté el dispositivo del router, más débil llega la señal, hasta el punto de perderse del todo.
- Paredes gruesas: el hormigón, el ladrillo macizo o las paredes con mucho metal (como las de algunos edificios antiguos) frenan mucho la señal. Cada pared que atraviesa la resta potencia.
- Interferencias: microondas, teléfonos inalámbricos, algunos electrodomésticos e incluso el wifi de los vecinos pueden interferir con tu señal, sobre todo en la banda de 2.4 GHz.
- Viviendas de varias plantas: los techos y forjados actúan igual que las paredes gruesas, así que la planta de arriba o el sótano suelen ser los puntos más débiles.
Si detectas que el problema se repite siempre en las mismas zonas concretas, lo más probable es que sea un problema de cobertura y no de velocidad contratada, así que merece la pena aplicar alguna de las soluciones siguientes.
2. La colocación del router: el primer paso y es gratis
Antes de comprar nada, comprueba si el router está bien colocado. Es el cambio más sencillo y no cuesta ni un euro.
- Ponlo en un punto lo más central posible de la vivienda, no en una esquina o junto a la entrada.
- Colócalo elevado, por ejemplo en una estantería, en lugar de en el suelo o dentro de un mueble cerrado.
- Aléjalo de paredes gruesas, de electrodomésticos grandes y de aparatos que puedan generar interferencias.
- Si el router permite orientar las antenas, prueba distintas posiciones para ver cuál da mejor resultado en las zonas más problemáticas.
En muchos casos, con solo cambiar el router de sitio se nota una mejora notable. Pero si la casa es grande, tiene varias plantas o hay paredes muy gruesas de por medio, es probable que un solo router no sea suficiente y necesites alguno de los siguientes sistemas.
3. Qué son y cómo funcionan los repetidores wifi
Un repetidor (también llamado amplificador o extensor wifi) es un aparato pequeño que se enchufa en una zona intermedia de la casa, entre el router y la habitación donde falta cobertura. Recibe la señal del router y la retransmite, creando una segunda red wifi que llega más lejos.
- Suelen ser baratos y muy fáciles de configurar, muchas veces con solo pulsar un botón (WPS).
- Crean una red wifi independiente, con un nombre distinto (o similar con "_EXT" al final), a la que tienes que conectarte manualmente cuando estás en esa zona.
- Al recibir y reenviar la señal por el mismo canal de radio, suelen reducir algo la velocidad respecto a estar conectado directamente al router.
Son una buena opción cuando el problema es puntual: por ejemplo, una sola habitación con poca cobertura, y no quieres gastar mucho dinero.
4. Qué son los sistemas wifi mesh y cuándo compensan
Un sistema wifi mesh está formado por varios puntos de acceso (normalmente entre dos y tres) que se reparten por la casa y se coordinan entre sí para formar una sola red wifi, con el mismo nombre y contraseña en toda la vivienda.
- El dispositivo se conecta siempre al punto más cercano y cambia de uno a otro de forma automática mientras te mueves por casa, sin que tengas que hacer nada ni notar cortes.
- La gestión suele hacerse desde una app sencilla, donde puedes ver el estado de cada punto y añadir más si hace falta.
- Suelen mantener mejor la velocidad que un repetidor normal, especialmente los modelos que usan una banda de radio propia para comunicarse entre los puntos (llamada banda "backhaul").
- Son algo más caros que un repetidor suelto, pero la diferencia de comodidad es notable en casas grandes.
Compensan frente a un repetidor normal cuando la vivienda es grande, tiene varias plantas, o cuando quieres una experiencia sin cortes al moverte de una habitación a otra sin tener que cambiar de red manualmente.
5. Qué son los adaptadores PLC y cuándo son la mejor opción
Los adaptadores PLC (de sus siglas en inglés, "Power Line Communication") aprovechan el cableado eléctrico de la casa para llevar la señal de internet de un enchufe a otro. Se venden en pareja: uno se conecta al router mediante un cable de red, y el otro se enchufa en la habitación donde falta cobertura, donde puede ofrecer wifi propio o una toma de red por cable.
- No dependen de la señal de radio, así que las paredes gruesas y los techos no son un problema: la señal viaja por los cables eléctricos.
- Su rendimiento depende de la instalación eléctrica de la vivienda. Funcionan mejor si los dos adaptadores están en el mismo circuito o cuadro eléctrico.
- Conviene enchufarlos directamente a la pared, evitando regletas o alargadores, ya que pueden reducir bastante la velocidad de la señal.
- Son una buena opción en viviendas donde el wifi apenas llega, como sótanos, plantas muy alejadas o casas con paredes de piedra o muy gruesas.
Su gran ventaja es que resuelven casos donde ni un repetidor ni un sistema mesh consiguen que llegue suficiente señal por el aire, precisamente porque no dependen del aire.
6. Cómo elegir según el tamaño y la distribución de tu vivienda
No existe una única respuesta válida para todos los casos: depende de cómo sea tu casa.
- Piso pequeño o mediano con un único punto débil: un repetidor wifi suele ser suficiente y es la opción más económica.
- Vivienda grande, de varias plantas, o con paredes muy gruesas de por medio: un sistema mesh ofrece mejor cobertura y una experiencia más cómoda, ya que no hay que cambiar de red al moverte.
- Casas con instalación eléctrica moderna donde la señal wifi no consigue atravesar paredes o forjados: los adaptadores PLC son la alternativa más fiable, ya que no dependen de la señal de radio.
- Si tienes dudas sobre tu instalación eléctrica: prueba primero con un repetidor o un sistema mesh, que son más fáciles de devolver si no funcionan como esperabas.