1. Mide siempre por cable ethernet si puedes
El primer paso para saber si tu velocidad es correcta es medirla en las mejores condiciones posibles. Eso significa conectar un ordenador directamente al router con un cable ethernet, sin pasar por wifi.
Es importante tener claro que el wifi siempre da menos velocidad que la línea contratada, y eso es completamente normal, no una avería. La señal inalámbrica pierde rendimiento por la distancia al router, las paredes y obstáculos de la vivienda, otras redes wifi cercanas que interfieren y las limitaciones del propio dispositivo (móvil, portátil, smart TV, etc.).
- Si solo puedes medir por wifi, hazlo cerca del router y con el menor número posible de dispositivos conectados a la vez.
- Si quieres saber la velocidad real que llega a tu casa, la medición por cable es siempre la referencia más fiable.
2. Usa herramientas fiables para medir la velocidad
No todas las webs y apps que miden velocidad dan resultados igual de fiables. Para tener una referencia sólida, apóyate en:
- La app o la web oficial de tu operadora: suelen tener su propio medidor de velocidad, pensado específicamente para comprobar el servicio que te han contratado.
- Herramientas de speedtest conocidas y ampliamente usadas: son un buen complemento para contrastar el resultado con una fuente independiente de tu operadora.
Comparar el resultado de varias herramientas te da una idea más realista que fiarte de una sola medición aislada.
3. Haz varias pruebas en distintos momentos del día
Una sola medición no es suficiente para sacar conclusiones. La velocidad de tu conexión puede variar según la hora, así que conviene repetir la prueba en varios momentos:
- Por la mañana o a mediodía, cuando suele haber menos gente conectada.
- Por la tarde-noche, que es cuando más se satura la red en general y es habitual notar algo menos de velocidad.
- En días distintos, para descartar que se trate de un problema puntual.
4. Qué significa "hasta X Mbps" y cuándo merece la pena reclamar
Cuando contratas una tarifa, la velocidad que aparece suele ir precedida de la palabra "hasta" (por ejemplo, "hasta 600 Mbps"). Eso indica un máximo teórico, no una velocidad garantizada en todo momento y en cualquier condición.
Dicho esto, hay un límite razonable a partir del cual sí conviene reclamar. Tiene sentido ponerte en contacto con tu operadora cuando, midiendo por cable, en condiciones óptimas y repitiendo la prueba varias veces, obtienes de forma sistemática una velocidad muy por debajo de lo contratado, por ejemplo menos de la mitad.
Si el problema solo aparece al medir por wifi, es más probable que el origen esté en la cobertura de tu red interna (ubicación del router, obstáculos, interferencias) y no en la línea contratada.