1. Qué es el smishing y el vishing
El smishing es una variante del phishing que llega por SMS en vez de por email. Funciona igual: recibes un mensaje de texto que parece venir de una empresa de paquetería, de tu banco o de un organismo oficial, con un enlace que te lleva a una web falsa donde te piden que introduzcas datos personales, contraseñas o el número de tu tarjeta. El objetivo es siempre el mismo, sacarte información o dinero aprovechando que un SMS parece más directo y de confianza que un correo.
El vishing es lo mismo pero por voz: una llamada de teléfono en la que alguien se hace pasar por un empleado de tu banco, de soporte técnico o incluso por un familiar en apuros, para pedirte que le facilites datos, que hagas una transferencia o que le des un código que te ha llegado por SMS. Cada vez es más habitual que estas llamadas usen voces automáticas o grabadas para parecer más creíbles, y algunas incluso imitan la voz de una persona conocida con herramientas de inteligencia artificial.
2. Señales de alarma que debes reconocer
Tanto el smishing como el vishing comparten varios rasgos que, si aprendes a detectarlos, te van a poner en alerta enseguida:
- Urgencia excesiva: "tienes 24 horas para actuar", "tu cuenta se bloqueará hoy" o "el paquete se devolverá si no confirmas ahora". Buscan que reacciones sin pensar.
- Faltas de ortografía o una redacción que no encaja: tildes que faltan, frases raras o un tono que no se parece al que usa habitualmente esa empresa contigo.
- Enlaces con dominios extraños: direcciones que se parecen a las oficiales pero con letras cambiadas, palabras añadidas o terminaciones que no son las habituales de esa empresa.
- Piden datos que ninguna entidad real solicita así: tu contraseña completa, el código de tu tarjeta o el código de verificación que te acaba de llegar por SMS. Ni tu banco ni ningún organismo oficial te los va a pedir nunca por SMS o por teléfono.
- Presión emocional en las llamadas: voces que suenan nerviosas o que insisten en que no cuelgues, en que no hables con nadie más o en que actúes en ese mismo momento.
3. Qué hacer si recibes un SMS o llamada sospechosa
Si te llega un mensaje o una llamada que te hace dudar, sigue estos pasos antes de hacer nada más:
- No pulses el enlace del SMS, aunque parezca urgente. Si quieres comprobar algo (un paquete, un cobro, un aviso), entra directamente en la web o la app oficial escribiendo tú la dirección o abriendo el icono que ya tienes instalado.
- No facilites ningún dato por teléfono aunque quien llama diga ser de tu banco o de soporte técnico. Si tienes dudas, cuelga y llama tú mismo al número oficial que ya tenías guardado.
- Nunca compartas un código de verificación que te llegue por SMS, ni siquiera si te lo pide alguien que dice trabajar en la empresa que te lo envió. Ese código es solo para ti.
- Bloquea el número desde los ajustes de llamadas o mensajes de tu móvil para que no vuelva a contactarte.
- Si ya has facilitado algún dato, contacta con tu banco inmediatamente para explicar lo que ha pasado, así puede bloquear la tarjeta o vigilar tu cuenta si hace falta. Cuanto antes avises, menor será el riesgo.
4. Cómo denunciarlo
Reportar estos intentos ayuda a que se corten antes de que lleguen a más personas. Si has recibido un SMS sospechoso, en España puedes reenviarlo de forma gratuita al 7726, un número habilitado para que las operadoras identifiquen y bloqueen estas campañas de estafa. Si fue una llamada, apunta el número y el motivo por si tienes que aportarlo después.
Si además has sufrido un perjuicio económico o un robo de datos, es recomendable presentar una denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, que cuentan con unidades especializadas en delitos informáticos, y notificarlo también al Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) a través de su línea de ayuda.