1. Consulta la ficha de privacidad antes de instalar una app
Tanto Google Play como App Store exigen a cada desarrollador que rellene una ficha de privacidad donde declara qué datos recopila su app (ubicación, contactos, historial de navegación, identificadores del dispositivo, etc.) y con qué finalidad los usa. Esta información aparece en la propia página de la app dentro de la tienda, normalmente en un apartado llamado "Seguridad de los datos" (Google Play) o "Privacidad de la app" (App Store). Antes de instalar cualquier app, échale un vistazo: te ayuda a decidir si merece la pena a cambio de los datos que pide.
2. Revisa y revoca los permisos que ya has concedido
Muchas apps que ya tienes instaladas acumulan permisos que concediste en su momento y que quizá ya no necesitan. Para revisarlos: en Android ve a Ajustes → Privacidad (o Ajustes → Apps → selecciona la app → Permisos); en iPhone ve a Ajustes → Privacidad y seguridad. Ahí verás, agrupado por tipo de permiso (ubicación, contactos, micrófono, cámara, fotos, etc.), qué apps tienen acceso a cada uno. Desactiva el permiso a cualquier app que no lo necesite para funcionar.
3. Tu derecho a saber qué datos tienen sobre ti y a que los borren
El RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) reconoce a cualquier persona el derecho de acceso y el derecho de supresión de sus datos personales. Esto significa que puedes pedir a cualquier empresa que te informe de qué datos tiene sobre ti y que te confirme que los ha eliminado, tanto si sigues usando su app como si no. La forma más habitual de ejercer este derecho es a través de un formulario de privacidad disponible en la web o dentro de la propia app, en el apartado de ajustes de privacidad o de cuenta. Si tienes dudas sobre cómo se está tratando tu información en un caso concreto, lo más adecuado es consultarlo con el responsable de protección de datos de la empresa correspondiente.
4. Haz una revisión periódica de permisos
Con el tiempo instalamos y desinstalamos apps, y los permisos que fuimos concediendo se van acumulando sin que nos demos cuenta. El consejo final es sencillo: de vez en cuando (por ejemplo, cada pocos meses), entra en Ajustes → Privacidad de tu móvil y repasa qué apps tienen permisos que ya no usan o que nunca debieron necesitar. Revocar esos permisos sobrantes es una de las formas más rápidas de reducir la cantidad de datos personales que las apps tienen sobre ti.