1. Prueba con otro cable y otro cargador
Muchas veces el fallo está en el cable, no en el móvil ni en la batería. Los cables se desgastan por dentro sin que se note por fuera. Prueba con otro cable y, si puedes, con otro cargador distinto para descartar que el problema esté en alguno de los dos.
2. Limpia el puerto de carga
Con el móvil apagado, revisa si hay polvo o pelusa acumulada en el puerto de carga: es más habitual de lo que parece y puede impedir un buen contacto. Usa un cepillo suave o un palillo de madera para retirarlo con cuidado. Nunca uses objetos metálicos ni líquidos, porque puedes dañar el conector.
3. Haz un reinicio forzado
A veces el móvil no responde a la carga por un pequeño fallo del sistema. Mantén pulsado el botón de encendido unos segundos, o la combinación de encendido y bajar volumen según el modelo, para forzar un reinicio. Después, vuelve a conectar el cargador.
4. Comprueba si el cargador tiene potencia suficiente
Usa el cargador original o uno de potencia similar. Un cargador muy débil, o pensado para otro tipo de dispositivo, puede cargar el móvil poquísimo o directamente no cargarlo si el consumo del teléfono es mayor de lo que el cargador puede dar.
5. Actualiza el software del móvil
En ocasiones el problema es un fallo conocido que ya se ha corregido en una actualización. Comprueba en Ajustes si hay una actualización de software pendiente e instálala.
6. Cuándo sospechar de la batería
Conviene pensar en un problema de batería cuando:
- El móvil no da ninguna señal de vida ni probando con otro cargador.
- La carcasa está hinchada o deformada.
- El problema es progresivo desde hace semanas, cada vez carga peor.